Después de ver el partido de ayer entre el Real Madrid y el Getafe son muchas las sensaciones que a uno le llegan, y la mayoría extrañas. Fue un partido muy vivo y sobretodo intenso hasta el final del partido. El Getafe le plantó cara en todo momento al Madrid y mereció ganar. Este equipo, jugando así y con jugadorazos como Granero, Soldado y del Moral, no debería descender nunca, pero viendo el final del partido, uno piensa si no han lapidado su salvación.
Minuto 88, marcador 2-2 penalty por empujón claro de Pepe que pasará a la historia, desgraciadamente, de la liga. Pepe, un jugador que ayer se mereció ser expulsado de la Liga. Después de derribar a su oponente se ensañó con él con patadas en las piernas y en la espalda una vez estaba tendido en el suelo, y no solo eso sino que luego le enclastó la cabeza contra el césped y después le propinó un puñetazo en la cara a Albín. Lo de este chico no se debe tolerar. De hecho también se debería sancionar a su entrenador, que en la rueda de prensa tuvo la vergüenza de disculpar a su jugador indicando que quiso dar patadas al aire porque estaba enfadado consigo mismo y no con el rival. Ahora veremos (si no lo hemos visto ya anteriormente) de qué pie calza la Federación Española de Fútbol Profesional.
El penalty más polémico en mucho tiempo no podía acabar ahí, y Casquero se reinventó a sí mismo tirando un penalty como solo un madridista se lo hubiera lanzado a Casillas. Con acciones como esta un equipo desciende de categoría. Finalmente el Madrid sacó la casta y con 2 precisos remates le dio la vuelta al marcador. Uno ya ha visto bastante fútbol y puede decir que no había presenciado antes un final de partido tan raro como este. A partir de ahí, cada uno hace su lectura, falló el Getafe o como dicen los medios madridistas, fue una remontada épica y merecidísima… no soy culé pero por favor, que gane el Barça esta Liga, que ellos sí se la merecen.
