El partido disputado ayer entre Villarreal y Atlético de Madrid ha sido, sin lugar a dudas el mejor partido de la temporada. Un partido en que el Atlético se adelanta por dos goles a cero en la primera parte, con expulsión de Banega (Atlético) incluída. En la segunda parte, en apenas veinticinco minutos, el Villarreal da la vuelta al marcador con cuatro goles, y el Atlético totalmente a merced del Villarreal. Y justo cuando se vaticinaba otra goleada, el Atlético marca dos goles en apenas dos minutos, e incluso ha tenido opciones de llevarse los tres puntos. ¿Dónde se ha visto algo igual?
Pellegrini todavía no se acaba de creer el resultado final. Acabar empatando un partido que ha dominado claramente debe ser difícil de dirigir. Aunque para ser justo, el Villarreal se ha relajado quizás demasiado y lo ha acabado pagando. Aun así, el Villarreal es un gran equipo que practica junto con el Barcelona el fútbol más atractivo de primera división.
El Atlético por su parte está mal, está muy mal, y aunque los últimos dos resultados dan aire a Aguirre, la situación es critica. El equipo se salva gracias a las genialidades de Simao, Forlan y Agüero. Y hay que tener en cuenta que en el último encuentro Agüero no jugó ni un minuto. La defensa del Atlético es caso aparte, y lo de Heitinga es de juzgado de guardia. ¿Cómo puede ser internacional por Holanda?