El partido del sábado fue de esos de los que no se olvidan.
El partido empezó bien para el Madrid, adelantándose en el marcador con un gol de Higuaín, pero fue solo un espejismo de lo que acabaría pasando. El Barcelona puso en marcha la máquina de hacer buen fútobl y en apenas seis minutos dió la vuelta al marcador. A partir de entonces la máquina de hacer fútbol del Barcelona pasó literalmente por encima de un Madrid indefenso y muy vulnerable.
El juego del Barcelona fue sensacional, la velocidad con la que hicieron circular el balón fue increíble. Fue un rondo constante en el que el Madrid parecía no poder apoderarse nunca del balón, y cuando lo hacían, la presión de los azulgrana era tan asfixiante que lo perdían al instante.
La estadísticas del partido no mienten, el Barcelona tuvo el 63% de la posesión y tuvo hasta 17 oportunidades, 13 de ellas con tiros entre los tres palos. El Madrid sin embargo tuvo apenas el 37% de la posesión y 5 oportunidades de gol, con 4 tiros entre los 3 palos.
El partido del sábado hizo solo más obvio lo que todo el mundo sabe y que Juande Ramos se encargó de recudar durante la rueda de prensa posterior al encuentro, y es que la plantilla del Madrid es, seamos honestos, bastante vulgar y no puede competir con los grandes de Europa, con lo que una profunda renovación es imprescindible.