Hay una frase que resume a la perfección lo que es este deporte: el partido no se acaba hasta que el árbitro no pita el final. Esto es cierto, lo hemos visto multitud de veces en finales de partidos locos.
Pero, esto mismo se podría aplicar también a una competición en general. 38 jornadas son aproximadamente 38 semanas, donde, además de los 38 partidos de liga, se incluyen las competiciones europeas, copa del rey, partidos selección … eso supone que un equipo fácilmente puede rebasar los 60 partidos en algo más de 250 días… 1 partido cada 4 días o visto de otra manera, 2 partidos a la semana y sin parar.
Es verdad que hay deportes o competiciones más agotadoras y exigentes, como son el ciclismo, el marathon o la NBA… aunque eso sería otro capítulo digno de analizar.
El fútbol, a parte de ser 11 jugadores y una pelota, es un deporte de rachas. Aspectos como la confianza, motivación, entusiasmo, mentalidad, estado de forma, etc, son aspectos fundamentales e independientes de quien está en el campo. Pep Guardiola lo sabe, y lo sabía. Desde mediados de la primera vuelta se daba la liga por sentenciada pero, y esto le engrandece, Pep sabía que no era así. El Barça encadenó 10 partidos seguidos venciendo, pero sorprendentemente, el segundo clasificado, en 13 jornadas, le ha recortado 8 puntos. Es una liga loca.
¿Pecó Pep de ir a por 3 competiciones o pecó el Barça de no haberse reforzado en invierno para ampliar un banquillo que se acontece corto para tal reto? El Madrid, pese a la crisis institucional, está más vivo y fuerte que nunca, y ese señores, es el Madrid, el equipo más a la “Italiana” de la Liga Española.
Sea como fuere, el fútbol es un deporte de rachas, cuando las cosas van bien, todo es bonito, cuando las cosas no van tan bien, la situación se complica, y en parte dependes de lo que hagan tus rivales. ¿Vuelve a haber liga… o nunca se fue?
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