Aún teniendo probablemente la mejor plantilla de la liga y haberse reforzado bien, el Barcelona sigue sin funcionar. Han pasado ya doce jornadas de liga y el Barcelona sigue sufriendo los mismo síntomas de la temorada pasada.
Así pues, cuales son los males del Barcelona. Primero la falta de sacrificio de los jugadores y segundo, un sistema de juego al que todos los equipos saben como anular. Ambas están relacionadas, ya que para jugar con un 4-3-3 se necesita un alto ritmo de juego. mucha movilidad y una presión asfixiante al equipo rival, y actualmente el Barcelona no hace nada de esto, y los resultados ahí están.
La gran calidad de la plantilla del Barcelona le permite seguir ganando partidos gracias a las individualidades de sus estrellas, en particula Messi, el cual se encuentra en un gran estado de forma. Sin embargo, el día que Messi no brillan, el Barça es un equipo vulgar.
Uno de los males del Barcelona se llama Ronaldinho, un jugador con un potencial enorme pero que ya la temporada y en particular esta no está rindiendo ni mucho menos al nivel esperado. El actual Ronaldinho está a años luz del Ronaldinho de hace tres temporadas. El esfuerzo del jugador es mínimo, y aunque siga consiguiendo goles, está claro que actualmente Ronaldinho hace más daño al equipo que beneficio con lo que Rijkaard debería dejarlo en el banquillo y apostar por otros jugadores. La situación de Ronaldinho en el Barcelona es la repetición de lo que le pasó en el PSG, con lo cual la historia no es nueva. ¿Dónde está el Ronaldinho que fue ovacionado en el Bernabeu?
Rijkaard perdió el control de la plantilla del Barcelona la temporada pasada cuando pasó por alto declaraciones explosivas de Eto’o y el bajón en el rendimiento de algunos jugadores, en particular Ronaldinho. Desde entonces el equipo perdió la capacidad de sacrificio que tuvo en temporadas anteriores y acabo perdiendo un liga que tenía en el bolsillo.
Está será probablemente la última temporada de Rijkaard en el banquillo azulgrana con lo que debería decir un “pero que co…”, dar un golpe en la mesa, poner serio al vestuario y empezar a hacer cambios para el beneficio del equipo y no para tener contentos ni al presidente ni a las estrellas. Esta es su última oportunidad, aún está tiempo de cambiar la trayectoria del equipo, pero para eso necesita ser valiente y hacer cambios.
Rijkaard debería quizás apostar por un sistema de juego alternativo ya que el actual 4-3-3 no funciona. El Barcelona debería quizás pasar al 4-4-2 dando entrada a Gudjohnsen en la media punta, el islandés rinde mucho más en la media punta o en el centro del campo ya que es un jugador que le gusta llegar al área, y eso es exactamente lo que necesita el Barcelona, jugadores que lleguen desde la segunda línea con olfato de gol, y ahí es donde mejor se mueve Gudjohnsen.