Mirando sólo los últimos resultados, podríamos decir que el equipo está en crisis ya que ha sufrido cuatro derrotas consecutivas en liga, algo que no sucedía desde la temporada 99/00 en la que por cierto el Sevilla bajó a segunda división. Sin embargo, a poco que alguien haya visto uno de los últimos partidos comprenderá que la actual situación del Sevilla es simplemente pasajera ya que el equipo sigue practicando un fútbol de mucha calidad y generando oportunidades aunque desafortunadamente no las está convirtiendo.
Está temporada además, el Sevilla está recibiendo más goles, algo que no sucedía en las últimas temporadas. La defensa no está rindiendo al nivel esperado y el equipo se resiente. Otra diferencia respecto a la temporada pasada es Alves, que no está rindiendo al mismo nivel. Aunque en su defensa cabe decir que la temporada pasada jugó a un nivel altísimo todo el año disputando además la Copa América con lo que apenás ha tenido descanso. Alves además protagonizó el culebrón del verano y estuvo a punto de marcharse del Sevilla con lo que esto ha podido desestabilizar un poco al jugador. A todo esto hay que añadir el fallecimiento de Antonio Puerta, algo que sin duda ha tenido un efecto demoledor en la moral de la plantilla.
A esto hay que añadir que el Sevilla tuvo un mes de Agosto difícil en el que tuvo que disputar la Supercopa de Europa, la Supercopa de España y la previa de la Champions. Partidos muy exigentes todos ellos y que ahora están pasando factura al equipo.
El problema es que el Sevilla nos tenía muy mal acostumbrados. Basta recordar que la temporada pasada ganó la Copa de la UEFA, la Copa del Rey y luchó hasta la última jornada por el título liguero, con lo cual es totalmente injusto hablar de crisis únicamente por que el equipo no ha comenzado al mismo nivel y ha perdido varios partidos.